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Algo extraño ha pasado en el Sol esta última semana: todas las manchas solares han desaparecido. Esto es una señal, dicen los científicos, de que el mínimo solar está más cerca de lo que se esperaba.
Octubre 18, 2004:
Seis... largos... años.
El físico solar David
Hathaway ha estado observando el Sol todos los días desde 1998, y cada
día, desde hace seis años ha encontrado manchas solares. Las manchas solares son
"islas" del tamaño de planetas, que aparecen en la superficie del Sol. Son
oscuras, frías, extremadamente magnetizadas y efímeras ya que una mancha solar
sólo dura unos pocos días o semanas antes de desaparecer. Tan pronto como una de
ellas desaparece, otra emerge y toma su lugar.
Incluso durante la etapa de actividad mínima
solar, se pueden ver una o dos manchas solares. Pero cuando Hathaway miró el 28
de Enero de 2004, allá no había nada. El Sol estaba completamente limpio.
Y esto mismo volvió a ocurrir la última semana, dos veces, el 11 y 12 de
Octubre. No había ni rastro de manchas solares.
"Esto es una señal" dice Hathaway, "de que el mínimo solar está próximo, y
más cerca de lo que pensábamos".
Derecha: El Sol
sin manchas, el 11 de octubre de 2004, fotografiado por el Observatorio Solar y
Heliosférico de la ESA/NASA.
Mínimo solar y máximo solar -- "Solar Min" y "Solar Max" para abreviar -- son
los dos extremos del ciclo de 11 años de actividad solar. En el máximo, el Sol
se encuentra salpicado con manchas, llamaradas, y arroja miles de millones de
toneladas de nubes y gas electrificado hacia la Tierra. Es un buen momento para
los observadores del cielo que disfrutan entonces con la visión de las auroras,
pero no tan bueno para los astronautas que deben tener cuidado con las tormentas
radioactivas. Fluctuaciones en la potencia eléctrica, satélites inutilizados,
defectos en el funcionamiento de los dispositivos del GPS -- son unos pocos
ejemplos de lo que puede pasar durante el máximo de actividad solar.
El mínimo solar es diferente. Las
manchas solares son pocas -- a veces pueden pasar días o semanas sin una mancha.
Las llamaradas solares amainan. Es un buen momento para viajar por el espacio,
pero es menos interesante para observar los cielos polares.
Hathaway es un experto en predicciones del ciclo solar. Observa el número de
manchas (el mejor indicador conocido de la actividad solar) y predice con años
de anticipación cuando aparecerán los próximos picos y valles. No es una tarea
fácil.
"A pesar de la creencia popular", dice Hathaway, "el ciclo solar no es
exactamente de 11 años". Su longitud, medida desde el mínimo hasta el máximo,
varía: "El ciclo más corto puede ser de 9 años, y el ciclo más largo de 14".
¿Qué determina que un ciclo sea corto o largo? Los investigadores no están
seguros. "Ni siquiera sabemos si un ciclo es corto o largo hasta que ha
terminado", dicen.

Arriba: Los
astrónomos han contado manchas
solares por cientos de años. Esta gráfica muestra el número de
manchas solares desde 1610 hasta 2000. Para ver los datos del ciclo actual
(1996-2000) haga clic
aquí.
Los investigadores, sin embargo, están progresando. Hathaway y su
colega Wilson, ambos trabajando en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la
NASA, creen que han encontrado una regla muy simple para predecir la fecha del
próximo mínimo solar. "Examinamos la información de los ocho últimos ciclos
solares y descubrimos que el "Solar Min" sigue al primer día sin manchas que
aparece después del "Solar Max" en 34 meses", explica Hathaway.
El último máximo del ciclo solar fue a finales de 2000. El primer día sin
manchas después de éste fue el 28 de Enero de 2004. De este modo, usando la
regla de Hathaway y Wilson, el mínimo solar aparecerá a finales de 2006. Esto es
aproximadamente un año antes de lo previsto.
El próximo máximo solar puede también ocurrir
muy pronto, dice Hathaway. "La actividad solar se intensifica rápidamente
después del mínimo solar. En los últimos ciclos, el Solar Max ha seguido al
Solar Min justo después de 4 años". Aplicando las matemáticas: 2006 + 4 años =
2010.
Según las nuevas perspectivas para la exploración espacial de la NASA,
naves robot iniciarán una expedición a la luna como avanzada de los exploradores
humanos. Si la predicción de Hathaway y Wilson es correcta, estos robots
necesitarán unos buenos escudos protectores. Las llamaradas solares y las
tormentas radioctivas pueden dañar los cerebros de silicio y los circuitos
electrónicos al menos tanto como a sus homólogos humanos.
Derecha:
Recreación artística de una nave espacial robot. Autor: Pat Rawlings. [Más
información]
Por el momento, dice Hathaway, estamos experimentando "la calma que precede a
la tormenta". Y aunque es un fanático de la actividad solar -- ¿qué físico no lo
es? -- está esperando con impaciencia la calma. "Nos dará una oportunidad para
comprobar si nuestro método, "Sol limpísimo" para predecir el mínimo, funciona
realmente".
Después, el máximo solar regresará también en su momento.
Créditos y Contactos
Autor: Dr. Tony
Phillips
Funcionario Responsable de NASA: Ron
Koczor Editor de Producción: Dr. Tony
Phillips Curador: Bryan
Walls |
Relaciones con los Medios: Steve Roy Traducción al Español: María Cardenal / Carlos Román Editor en Español:
Héctor
Medina |
| El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de
la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a
Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán
emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con
los científicos en su labor de
difusión. | |